La imprudencia es un estado mental que se determina tanto subjetivamente como objetivamente. Hay dos tipos de comportamiento imprudente. El primero analiza lo que el actor sabía o se cree que estuvo pensando cuando ocurrió el acto (prueba subjetiva). El segundo considera lo que una persona razonable habría pensado en la posición del acusado (prueba objetiva). En ambas situaciones, el problema gira en torno a la conciencia, o si la persona sabía (o debería haber sabido) que sus acciones pueden causar daño a otra persona.

Por ejemplo, es imprudente que un conductor de un automóvil cruce intencionalmente una carretera desafiando una señal de alto si se ve un flujo de tráfico que se aproxima en ambas direcciones. Compare esto con su falla al detenerse porque su atención se desvía, y él no sabe que se está acercando al cruce (lo cual sería negligente).

Otros ejemplos de comportamientos considerados arriesgados o imprudentes incluyen:

  • Beber y conducir en cualquier momento
  • Carreras de arrastre en un barrio residencial
  • Uso de sustancias en un club nocturno u otra área pública
  • Llevar un arma oculta
  • Guardar una pistola en una caja sin llave en un hogar donde los niños están frecuentemente presentes
  • Participar en relaciones sexuales sin protección cuando tiene una enfermedad venérea conocida, incluido SIDA / VIH

Deja un comentario