Hacker behind several computers in a tiny, untidy room

A medida que la tecnología de conducción autónoma se hace más omnipresente, las compañías de automóviles se enfrentan a otro desafío difícil que podría representar un grave riesgo de accidente automovilístico para los conductores: los hackers.

Según el New York Times, las compañías de automóviles están contratando expertos en seguridad para proteger el software de vehículos equipados con tecnología autónoma o semiautónoma. El riesgo es que los piratas informáticos con una computadora portátil apuntarán a los vehículos que conducen de manera automática para enviarlos chocando contra personas, edificios u otros vehículos. Dos hackers contratados para analizar las vulnerabilidades de las computadoras de los automóviles pudieron acceder a un Jeep Cherokee, lo que deshabilitó la transmisión del vehículo.
Las formas en que los hackers pueden acceder a las funciones esenciales del automóvil a veces son impactantes. Los piratas informáticos del Jeep Cherokee, por ejemplo, pudieron hackear los frenos, la dirección y la transmisión del vehículo a través del sistema de entretenimiento del automóvil. Estos riesgos de pirateo no son solo escenarios hipotéticos que podrían aplicarse en un mundo poblado por vehículos autónomos.

La buena noticia es que los hackers solo pueden realizar los nuevos ataques graves con una computadora directamente conectada al vehículo. No se puede hacer de forma inalámbrica. Pero el ataque demuestra que los ataques inalámbricos peligrosos son realmente posibles. En algunos casos, los hackers han podido desactivar la computadora de a bordo del automóvil. Algunas empresas han comenzado a ofrecer dinero a los piratas informáticos para descubrir vulnerabilidades e informarlas.
Sin embargo, el New York Times informa que las compañías automotrices no tienen los mismos recursos financieros que algunas de las compañías tecnológicas que están ofreciendo dinero para hackers independientes. Hasta ahora, los piratas informáticos han sido realizados por piratas informáticos de “sombrero blanco”, o piratas informáticos que son contratados como investigadores o contratados para detectar e informar vulnerabilidades a las empresas. Sin embargo, los automóviles pueden convertirse en objetivos para aquellos con intenciones maliciosas.

A diferencia de las grandes compañías de datos que protegen los datos de los piratas informáticos, cuando un automóvil es pirateado, la consecuencia puede ser la muerte o lesiones graves. En el futuro, las compañías automotrices necesitarán contratar a más desarrolladores de software y expertos en seguridad.
A medida que más automóviles usan la tecnología, los riesgos solo crecerán. Las consecuencias para la ley de lesiones personales y las víctimas probablemente serán inmensas, ya que los fabricantes de automóviles pueden ser considerados responsables cuando falla la tecnología. Hasta el momento, este es un ámbito muy nuevo en la ley de lesiones personales.

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